Mi esposa y yo, por allá en 1981 –tenía 31 años de edad-, nos percatamos de cómo le podíamos competir, en el mejor sentido de la palabra, al Sena (Servicio Nacional de Aprendizaje), teniendo en cuenta que había trabajado durante un buen tiempo en esa prestigiosa institución, con la fortuna de observar de primera mano un modelo de educación que privatizado y con calidad podía generar excelentes resultados.
Ahí comenzó a gestarse esa imponente idea de brindar educación de calidad en corto tiempo (dos años el bachillerato) y un costo acorde a las necesidades de los estratos más vulnerables. “La competencia directa era contra el Sena”, recalco. La verdad es que en ese proyecto visualicé un éxito empresarial. Repito: “Era 1981 cuando se formalizó esa gran idea del Instituto Triangulo”.
Recuerdo que en nuestro estudio de mercadeo miramos que el (Sena) se quedaba corto para satisfacer la demanda de la cantidad de colombianos sin educación para enfrentar la vida.
Agregado a eso, el (Icfes) El Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación, legalizó la validación del bachillerato, lo cual nos indujo a proponer que una persona hiciera en dos años el bachillerato en jornadas diurna y nocturna. Eso fue un caso de éxito! Dios mío! Empezamos a ayudar a la gente de forma legal.
Nuestra acreditación de “alta calidad” hizo que el Instituto tuviera éxito en la parte académica, formativa y económica. “Somos pioneros en la formación laboral y académica secundaria en nuestro país y aún existimos gracias a nuestro servicio social dirigido a las clases populares”. En honor a la verdad, “siempre, siempre he trabajado con los sectores más vulnerables”.
La clave de la educación estaba, ese momento, en que muchos adultos, adultos mayores e incluso tercera edad, se habían rezagado de una educación básica, secundaria o ni leer sabían. Los gobiernos de turno se estaban quedando cortos. Eso siempre pasó. Existía por parte del Estado un bachillerato nocturno de siete años! Por Dios!…nosotros fuimos la salvación de muchas personas que tenían unos conocimientos básicos, pero necesitaban acreditarlos. Mi lema fue: “valide en dos años con seriedad y legalidad”.
FRASES DE MIS COMIENZOS
“La competencia directa era contra el Sena”
“Había muchas instituciones piratas, pero mi proyecto educativo arranco con seriedad”

